Tratamiento de Miomas

Miomas uterinos

Los miomas uterinos son los tumores benignos más frecuentes del aparato genital femenino. Se originan a partir del músculo liso uterino y con frecuencia son asintomáticos. En un 25% de los casos producen sintomatología según su localización o tamaño, como sangrado uterino anormal, síntomas por compresión, dolor pélvico o infertilidad.
En miomas pequeños y asintomáticos se opta por una conducta expectante, se observan, mientras las mujeres permanezcan asintomáticas y no se observe que esta creciendo la tumoración.

En mujeres que se acercan a la menopausia o la presentan y no tienen sintomas, se realiza el manejo expectante, porque después de la menopausia es normal observar una disminución de tamaño o incluso la degeneración de este.
La ablación por radiofrecuencia es una alternativa reciente para el tratamiento mínimamente invasivo de los miomas, y se la esta realizando con frecuencia, con unos resultados excelentes a corto y largo plazo.

Según su localización se distinguen:
• Miomas subserosos: situados en la parte más externa del útero.
• Miomas intramurales: son los más frecuentes (55%) y crecen en la capa muscular del útero, que se denomina miometrio.
• Miomas submucosos: comprometen el endometrio la capa más interna del utero, y estos son los que causan mucho sangrado y problemas de fertilidad

Causas

La causa es desconocida, pero parece que las hormonas del ciclo menstrual (estrógenos y progesterona) influyen activamente en el crecimiento de los miomas, así como otras hormonas también tienen influencia en el desarrollo del endometrio, actuando sinérgicamente con la progesterona o favoreciendo su actividad. Todo ello desencadena la alteración genética originando el crecimiento desproporcionado de un grupo de células que formaría un mioma.

¿Quién puede padecerlo?

La incidencia en la población general es del 25%, pero puede llegar a ser del 50%. Se presenta a lo largo de la vida reproductiva de las mujeres, cada vez la vemos en mujeres jóvenes y no necesariamente premenopausicas o menopausicas, además se considera entre los factores de riesgo que pueden desencadenar la formación de miomas la raza negra, los antecedentes familiares, la menarquia precoz (primera regla), la obesidad o la carne roja se consideran factores de riesgo.

Por otro lado, se ha encontrado una relación protectora en la multiparidad (tener varios hijos), el tabaco y la ingesta de alimentos de origen vegetal.

¿Se puede malignizar un mioma uterino?

Las estadísticas indican que aproximadamente una de cada 10.000 mujeres con miomas presentarán un tumor maligno (denominado leiomiosarcoma). En estos casos el crecimiento del mioma suele ser rápido y muestra signos de vascularización anormal. Esta posibilidad debe tenerse en cuenta especialmente en pacientes post-menopáusicas

Síntomas

Los síntomas más comunes de los miomas uterinos son:

  • Sangrado entre periodos.
  • Sangrado menstrual abundante, a veces con coágulos de sangre.
  • Periodos menstruales que pueden durar más de lo normal.
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia.
  • Retorcijones (cólicos) pélvicos o dolor durante los periodos.
  • Sensación de llenura o presión en la parte baja del abdomen.
  • Dolor durante la relación sexual.

A menudo, usted puede tener miomas y no presentar síntomas. Su médico puede encontrarlos durante una exploración física u otro examen. Los miomas a menudo se encogen y no provocan síntomas en mujeres que han pasado por la menopausia. Un estudio reciente mostró también que algunos miomas pequeños se encogen en mujeres que aún no han pasado por la menopausia.

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